viernes, 20 de noviembre de 2015

DIEZ RAZONES

Todo empezó por unos gritos y un simple empujón, pero no le di mucha importancia. Con el paso de tiempo tenía la costumbre de darme algún cachete cuando algo no le gustaba. Después del cachete venían los golpes, moratones y huesos rotos. Solo diez razones por las que no me atreví nunca a dar el paso: miedo, vergüenza, terror, humillación, pánico, escándalo, espanto, terror, bochorno y cobardía. Ahora es demasiado tarde, ahora tiene la costumbre de llevarme flores al cementerio.
¡NO ESPERES, LLAMA!


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